
Hoy, 5 de enero, Iquitos celebra su 147° aniversario de fundación como Puerto Fluvial sobre el río Amazonas. La fecha se oficializó e institucionalizó mediante la Ley N° 14702 (14 de noviembre de 1963 – Fernando Belaunde). Iquitos es una ciudad de paisajes de ensueño y hermosas mujeres. La gente es alegre, trabajadora, amable y de buen corazón. Muchos foráneos que visitaron la ciudad, sucumbieron ante los encantos –casi místicos- de esta tierra. La modernidad no es ajena para Iquitos, ya que, desde hace un par de años, se ha llenado de fastuosos centros comerciales, discotecas, compañías de telefonía móvil, lujosas construcciones, hoteles de 5 estrellas, concesionarios de automóviles, galerías de arte, restaurantes, clínicas, tiendas de computaras y equipos digitales, boutiques, farmacias, ópticas y canales de televisión; es decir, toda una metrópolis.
La ciudad se extiende por los 4 puntos cardinales y termina siempre en un rio, pues Iquitos es una isla en el corazón de la región Loreto (y su capital). El acceso solo se da por vía aérea o fluvial; aunque en la actualidad, El Gobierno Regional de Loreto tiene elaborado y aprobado un proyecto para la construcción del Ferrocarril Iquitos – Yurimaguas, que unirá la ciudad con la costa del Perú. La gastronomía amazónica es bastante peculiar y famosa por la diversidad de carnes de monte, sazón y variedad de recetas (y es un aporte significativo para la gastronomía nacional). Los ríos que rodean la ciudad (que son vertientes del imponente y majestuoso rio Amazonas) forman, a su vez, pequeñas quebradas de agua fría y diáfana, que sirven para refrescar a propios y extraños en los días más calurosos.
Ya que, en ocasiones, la temperatura puede bordear los 38° C. El clima de la ciudad es templado (suelen haber lluvias inesperadas y, otras veces, calor sofocante), aunque –casi siempre- se mantiene entre los 28 y 34° C. La vida nocturna en Iquitos es agitada y colmada de múltiples opciones de entretenimiento. Existe el Centro de Convenciones del Pardo, donde toca Explosión, una orquesta con más de 10 años de creación, sumamente popular por sus pandillas y cumbias amazónicas. También está el Complejo del CNI, donde Ilusión, un grupo de cumbia relativamente nuevo, deleita a miles de personas todos los fines de semana del año. En estos 2 sitios suelen juntarse personas de diferentes estratos y niveles económicos, confundidos entre cajas de cervezas, humo de cigarrillos, luces multicolores, sonidos estruendosos y pasos de baile.
Para los que buscan algo más tranquilo y ordenado, esta la discoteca NOA, conocida a nivel nacional y que, según algunos entendidos en la materia, es lo mejorcito de Iquitos. El año pasado (o el anteaño pasado), surgió el VOCE BAR, un “point” obligado antes seguir la fiesta en otro lado (donde todos los días acuden chicas bellas en busca de diversión, aunque el ingreso cuesta 10 soles). Y en Iquitos, al igual que en las grandes capitales del mundo, también los llamados del “tercer sexo” tienen su discoteca, cuyo nombre cae como anillo al dedo: ADONIS. En la actualidad, esta discoteca se ha convertido en uno de los sitios nocturnos más visitados y ha dejado de tener el cartel de “reservado para homosexuales” (subjetivamente hablando), ya que ahora acuden, en igual número, varones heterosexuales y mujeres.
Pero, si te gusta cantar o bailar cada media hora, Iquitos tiene una amplia oferta de karaokes. Ni que hablar de los restaurantes y hamburgueserías (quizá conocidas por otros como “fast food”). La pollería Kikiriki y Chato Burguer son 2 de los puntos donde los comensales caen en masa a partir de las 3 de la mañana (quizá antes). Y si hablamos de cevicherias, Iquitos ofrece lo mejor en ceviche de pescado de agua dulce. COMA Y PUNTO, por ejemplo, es un restaurante que la rompe en esta especialidad, además de ofrecer platos a la carta. Y el restaurante El Mijano, es el representante del distrito de Punchana. A propósito, me olvide de mencionar que Iquitos tiene 4 distritos no muy bien delimitados pero sí bastante bien definidos. Iquitos, que es el distrito más céntrico y principal; Punchana, que esta al norte; San Juan, en la zona sur, donde se ubica el aeropuerto; y Belén, que da al rio Itaya y se extiende por la carretera Iquitos – Nauta, al igual que San Juan.
Las autoridades de estos distritos han sido elegidas el 3 de octubre del año pasado y han asumido funciones desde el 1 de enero del 2011 (aunque algunos se preocuparon por hacerlo antes). Charles Zevallos es el alcalde de la Provincia de Maynas; Juan Cardama es el alcalde del distrito de Punchana; Hermógenes Flores es el alcalde de Belén y Francisco Sanjurjo es el alcalde de San Juan. La presidencia del Gobierno Regional de Loreto recayó, por segunda vez, en Iván Vásquez Valera, quien logró superar a su contendor más cercano, Jorge Mera, con un mínimo de 31% (pasando la valla electoral y dejando sin efecto una eventual segunda vuelta). La Corte Superior de Justicia de Loreto, órgano importante en la región y en la ciudad, eligió hace poco a su nuevo presidente, cargo que recayó en el Dr. Aldo Atarama.
La vida política en Iquitos es activa pero poco alentadora. No solo por la falta de renovación de cuadros políticos, sino por las ideas ortodoxas y gastadas de la década de los 80 e inicios de los 90. No existe un plan de desarrollo, a largo o mediano plazo, que incluya un gobierno concertado e involucrado con la sociedad civil. La mayoría de movimientos políticos tienen intereses particulares y no se involucran con otras agrupaciones (o lo hacen por interés) para adecentar la clase política regional y tener una visión más amplia de los problema, buscando agotar esfuerzos para solucionarlos efectiva y acertadamente. La vida universitaria, por su parte, se presenta alentadora para miles de adolescentes y jóvenes que concluyen la secundaria cada año y buscan seguir escalando. La UNAP y la UCP (ex UPI) son los pilares de la educación superior en Iquitos.
Pero, hace un par de años, inició su funcionamiento la UPO (Universidad Privada del Oriente) y, en este año, lo hará la UPSEP (Universidad Privada de la Selva Peruana). Lo que ayuda a acrecentar la oferta académica. La economía de la ciudad se sustenta en 4 rubros principales: construcción, comida, ropa y entretenimiento (en cifras microeconómicas); y en cifras macroeconómicas: petróleo, madera, turismo y flora. Iquitos está ubicado a 107 msnm y tiene 5 plazas principales: Plaza de Armas, Plaza 28 de julio, Plaza Francisco Bolognesi, Plaza Roja y Plaza Miguel Grau. La religión es un factor determinante en la vida de las familias de Iquitos. Muchos aseguran que, en su mayoría, la religión predominante es la evangélica, y esto se puede entender por la gran cantidad de templos en la ciudad y por el trabajo de evangelización que realizan los cristianos protestantes.
Pero, la fe católica, que es la oficial según el gobierno peruano, tiene miles de seguidores, devotos y fieles en Iquitos. La iglesia Matriz, la construcción más representativa y centro de grandes acontecimientos del clero loretano, es visitada por cientos de personas cada semana. El Vicariato Apostólico de Loreto, que está ubicado en diagonal a la Iglesia Matriz, es una edificación de 4 pisos que es comandada por el Padre Joaquín García Centeno, quien oficia la misa en la Iglesia Matriz y dirige el Centro de Estudios Teológicos de la Amazonia (CETA). En cuyos archivos se encuentran documentos, datos, manuscritos, crónicas y bagajes importantes de la historia de la ciudad (desde sus inicios). Los colegios, baluartes de formación y centros del saber, se cuentan por doquier y, al menos los estatales, ayudan a calmar los bolsillos de las familias más humildes.
“El glorioso” Colegio Nacional de Iquitos (CNI) y el Mariscal Oscar R. Benavides (ex gran Unidad Escolar, hoy M.O.R.B) son 2 colegios que se están refaccionando totalmente como parte del plan de refaccionamiento de colegios emblemáticos impulsado por el gobierno peruano. Los estudiantes podrán acceder a aulas modernas, gimnasio, auditorio, canchas deportivas, aulas virtuales y talleres de ocupación. Todo lo que se requiere para que el egresado escolar tenga una base sólida y concreta en números, letras y ciencias; además de una capacitación en un oficio a escoger. El deporte no podía quedar de lado. Iquitos es cuna de grandes valores del deporte rey, el futbol. CNI, ascendido el 2008 a la liga de honor del futbol peruano, ha demostrado una evolución en su juego y ha sabido mantenerse por 2 años.
Es un reto del club clasificar a un campeonato internacional. Merito que puede y debe lograr todo club bien cimentado en la dirigencia deportiva, administrativa y económica. Las contrataciones, al menos el 2010, dejaron buena impresión a los hinchas y simpatizantes; tal es el caso de Matías Dituro, portero argentino de más que regular campaña con los albos, y Sergio Almirón, también argentino que, en pocos meses, logró convertirse en uno de los goleadores del campeonato. Ni que decir del trío de chatos en el mediocampo: Barrena, Ramúa y Vergara. Gravitantes y piezas claves en cada jugada de gol. Hoy, solo Dituro y Barrena están confirmados para la temporada 2011, cuya pre-temporada, según la directiva del club, será en Tarapoto. De este grupo humano, vale destacar la figura del juvenil y talentoso delantero loretano, Osmar Noronha, quien gracias a sus actuaciones con la casaquilla de CNI, hoy es titular indiscutible en la sub 20 de la selección.
La producción audiovisual también ha crecido y se ha especializado con el tiempo en Iquitos. “Audiovisual” es una agencia de publicidad que ha realizado un par de mediometrajes en menos de 3 años. Otro grupo importante de la movida audiovisual es “La Restinga”, una casa estancia que acoge a niños que viven en las calles y les brinda un hogar y la oportunidad de acceder a varios talleres, entre los que destaca el taller de audiovisuales, dirigido por el gran “Leo”. Alguno de los films son: “Chullachaqui” (de Dorian Fernández, basado en la leyenda de este personaje que se dice es un demonio del monte que tiene un pie más pequeño que el otro; el género es terror y dura 30 minutos. Año, 2007). También está “El Ultimo Piso” (de Dorian Fernández, donde se entrelazan 3 historias en un Iquitos gélido, helado, carnavalesco y multiétnico; el género es drama y dura poco más de 30 minutos. Año, 2010).
Por su parte, los chicos de “La Restinga”, sacaron una miniserie de nombre “Colegio Nacional”, donde se dan a conocer los problemas más frecuentes que atraviesan los adolescentes (drogadicción, maltrato familiar, abandono, sexo y demás). Hace poco estrenaron en Multicines Iquitos, “Mi primera película”, compendio de historias que fueron seleccionadas, mediante un concurso, para ser realizadas. Los autores son escolares de secundaria que narran sus vivencias en el colegio. Para el 2011 se esperan muchas más realizaciones. Audiovisual, por lo pronto, tiene planeado su primer largometraje titulado: “Desaparecer”. La pintura, al igual que la escultura, el grabado y la serigrafía, ha concitado la atención de un nutrido y cada vez más creciente grupo de jóvenes y adolescentes, quienes tienen en la Escuela de Bellas Artes: Víctor Morey Peña, la oportunidad de formarse profesionalmente.
La cultura es un tema que aun preocupa en Iquitos, pero gracias a aportaciones desinteresadas de personas como Francisco “Paco” Bardales, Cristian Bendayán y el actual director del INC-Loreto, César Rivas, han podido encaminarse y encontrar un horizonte en medio de tanta oscuridad y olvido municipal. Si bien los fondos son ínfimos e irrisorios para un instituto que debería recibir, por los menos, mensualmente 40 mil o 50 mil soles. Aun así, Rivas se las ingenia para realizar con cierta periodicidad, exposiciones de pintura, recitales de rock, talleres de danza o algún otro arte, disertaciones de artistas, difusión de material artístico, promoción de actividades de lectura, escritura o concurso de conocimientos, etc. ¿falta mucho? Si, falta demasiado, pero al menos existen ganas y deseos por abastecer a los habitantes de la ciudad con la fuente inagotable e invaluable llamada CULTURA.
El transporte fluvial sigue siendo el gran generador de dinero. Pero se hace necesario buscar otras alternativas para carga y pasajeros. El ferrocarril, de hecho, va a ser un alivio para aquellas personas que buscan llegar rápido a la costa o a Lima y no tienen dinero para costearse un pasaje en avión. Por lo descrito, Iquitos es una ciudad tropical de bella gente y vida tranquila. Un lugar para vivir y trabajar. Un paraje en donde al aire, cada vez, es más puro y limpio. ¡FELIZ 147° ANIVERSARIO IQUITOS!

El partido comenzó a las 8 de la noche. En los alrededores de la Plaza 28 de Julio se había colocado un ecram para proyectar el partido (aunque algo pequeño para la cantidad de gente), decenas de conductores detuvieron sus vehículos en plena calle para espectar el último encuentro de CNI. La expectativa se respiraba en los aires matutinos. Todos estaban a la espera del ocaso. Llegada la hora, ya no había marcha atrás. La ciudad se paralizaba. El silencio reinaba. Se escuchaban los cánticos a favor de CNI en el Monumental de Ate. El equipo albo ya estaba en la cancha. Todo iba quedando listo. Las banderolas para la celebración esperaban sobre el asfalto.
Arrancaba el partido. Sentado en la silla de mi sala con los ojos clavados al televisor, esperaba impaciente el primero del cuadro charapa. Ambos equipos se pararon bien en la cancha. Los ataques eran de ida y vuelta. CNI ofensivamente era mejor. Torino (con 3 puntos) tenía que ganar el encuentro para acceder a un cupo, ya que el primero le correspondía a Spot Huancayo (campeón de la Copa Perú con 6 puntos). CNI tenía 4 puntos en su haber, y con un empate ya accedía en segundo lugar a la primera del futbol profesional. La consigna era GANAR. A los veintitantos minutos del primer tiempo, el travesaño le dijo que no al remate de Castillo (jugador albo). CNI avisaba en la portería de Torino.
El arquerito (“manos de mantequilla”) Gino Pinedo, el cual estuvo timorato y desconfiado en el partido anterior, lució mucho más seguro, sereno y solvente. Se dio el lujo de atajar un penal minutos antes del descanso ante un remate sin vida del jugador rojo. Terminaba el primer tiempo y era hora de recuperar fuerzas comiendo algo mientras los jugadores se refrescaban en los camerinos. Los equipos salían a la cancha para empezar los últimos 45 minutos del encuentro, no había variantes en ambas escuadras. Los técnicos estaban apostando por sus jugadores (sin dudas). El partido se volvió a reanudar.
Los 10 primeros minutos fueron para el CNI. En el minuto 14 se ejecuta un tiro de esquina del lado izquierdo, todos los jugadores del CNI saltan y un defensa rojo es el que termina por enviar la pelota a su propio arco, era el 1 a 0 a favor de CNI (gracias a un autogol). Esto le daba mayor oxigenación y tranquilidad al equipo iquiteño, aunque el peligro estaba al acecho en las postrimerías del área alba. Tras esto, el DT de Torino realizó un cambio que le dio otra dinámica al cuadro rojo, hizo entrar a un jugador con peinado de “indio mohicano” (como el de Celis) para que le de movilidad al medio campo y cree jugadas de riesgo.
Y efectivamente así lo hizo. Empezó a causar estragos en la defensa de CNI. A los 20 minutos hubo una desconcentración fatal en la muralla blanca. Error que el equipo rival supo aprovechar para decretar el 1 a 1. El jugador que había ingresado hace 3 minutos, en su segundo toque con el balón, decretaba el empate para Torino. Fue un lindo gol desde el área grande ante una defensa pasiva y lenta. Un remate arriba, al ángulo, allá donde los arqueros no llegan. CNI mostraba – ya – signos de cansancio, apatía y – hasta – conformismo. Después del gol de Torino, el cuadro albo empezó a declinar en su producción futbolística.
El “chato” Barrena (de magnifica performance y el cerebro de CNI) ya no daba esos chispazos del primer tiempo y parte del segundo. CNI se dedicaba a defender. Había incertidumbre en el cuadro albo. Machuca maquinaba que cambio iba a hacer. Después del gol de Torino, en una jugada algo confusa, el arquero Pinedo de CNI fue expulsado en compañía de Ramírez de Torino. Ambos habían propiciado una gresca en el arco del primero por la posesión del balón. El árbitro no titubeó y saco la rojita de su bolsillo (no el moño por si acaso). Los dos fueron enviados al camerino a darse un baño con agua fría. CNI se quedaba sin arquero. 
Se arrastró tras un remate en su área para quedarse con el esférico. Contuvo un remate de cabeza a dos metros de distancia. Utia estuvo seguro (como debe ser), sabía que tenía una responsabilidad y un deber encargado por toda una ciudad. Los minutos pasaban y el cuadro de Torino se le venía encima al CNI, sino fuera por los constantes errores del equipo talareño, el resultado habría sido favorable a Torino. El equipo albo aprovechaba estas fallas para irse al contra ataque. Barrena la envió al travesaño desde 25 metros. Hubiera sido el segundo tanto para CNI. Hubiera sido un lindo gol. Pero las cosas seguían igual.




Restaban 4 minutos y algo más para que se acabe este capítulo. Al final del encuentro Venegas le diría a Fernando Pereira por comunicación telefónica: “ya la había cagado en los dos primeros goles, tenia que salvarla en esta”. El equipo ICV atacaba sin cesar, el equipo colegial se defendía. Algunos altercados en el campo demoraron unos minutos el final. Iván Vásquez y Machuca se querían meter al campo de juego para terminar el partido. La gente se mordía las uñas en la tribuna. Hasta que al fin el árbitro hacia sonar su silbato decretando el final del encuentro. Todo el cuerpo técnico estaba emocionado, los jugadores exhaustos y cansados se abrazaban con los dirigentes y directivos de CNI. Era un resultado adverso pero suficiente para la clasificación.
La primera escuadra en pisar el terreno de juego fue CNI. La gente aplaudía a rabiar a los once titulares enviados por Machuca (DT de CNI). Tras un saludo austero a la gente en las tribunas empezaron los toques con balón antes de la salida del equipo rival. Minutos después, el equipo de Deportivo Supe pisaba el campo del remozado estadio local. Las pifias se escucharon en el aire como el bullicio de una hecatombe. El modesto equipo visitante lucia un polo rosado, short negro y medias negras (guarda una similitud con el equipo del primer puerto, Sport Boys). Los once muchachos del cuadro rosado lucían serenos, tranquilos y confiados, parecían estar mentalizados en sacar un buen resultado y jugar de igual a igual con el equipo local. El árbitro dejaba escuchar su silbato ante los 17 mil almas (aproximadamente) dando por iniciado el encuentro. El primer tiempo – honestamente - fue para el equipo de Supe. Un equipo que salió al campo con las ideas claras y con la seguridad de ganar el partido.
Los ataques de CNI no representaban peligro para el arco de Emerson Sifuentes durante el primer tiempo. El arquero de Supe jugó un partido aparte con el público. Hizo de todo por tratar de retrasar el partido; alargues innecesarios para recoger el balón en el área chica, provocaciones infantiles a los delanteros del equipo albo, simulación de lesiones después de los ataques de CNI, es decir, todo un artista el guardameta del equipo rosado. A minutos de iniciado el encuentro se retiró – lesionado - de la cancha el capitán de CNI, Roberto Valenzuela, quien al parecer piso mal y se torció el tobillo. Valenzuela fue trasladado rápidamente a una clínica cercana, en su reemplazado ingreso el experimentado y veterano jugador Augusto Yep. Tras mejores toques del equipo rosado y con un CNI algo replegado ofensivamente y con imprecisiones, el primer tiempo llegaba a su fin. La gente algo molesta trataba de calmar sus ánimos bebiendo algún liquido (de color o transparente). Otros llenaban el estómago con lo que ofrecía el quiosco del estadio (sanguches de pollo y arroz chaufa).
Los que permanecían en sus butacas preferían el maní o los chupetes de aguaje. Los pequeños y grandes disfrutaban del espectáculo que la mascota de la Caja Maynas mostraba (es un muñeco de niño shipibo algo loco). Después de todo este escenario multicolor, el árbitro y sus líneas volvían al gramado artificial para iniciar el segundo tiempo. Minutos después los equipos salían al campo buscando su clasificación a la siguiente etapa. Deportivo Supe salió mucho más agresivo (pese a que terminó agotado por el sol el primer tiempo). CNI por su parte movía mejor la bola y trataba de encarar el arco de Sifuentes. Cabe mencionar que los jugadores de Supe, en el primer y segundo tiempo, hicieron de todo para atrasar las jugadas y los ataques del cuadro colegial. Se botaban al suelo fingiendo lesiones, otros reclamaban falta de seguridad por las botellas que botaban al campo, y bueno, el arquero que hacia su show cuando tenía el balón en su poder. Supe, jugando de ese modo ante un CNI impávido y sin ganas, anotó el primer tanto a los 20 minutos de la etapa complementaria. El gol fue de cabeza tras un saque de esquina.
Los hinchas mostraban su disconformidad y su malestar por el accionar del equipo albo. En el estadio estaba toda la directiva de CNI, los incondicionales hinchas, los nuevos hinchas (los niños), los hinchas del ayer (los viejitos), los simpatizantes, los que se hacen hincha en esta etapa de la Copa Perú y los que son de esta ciudad y también aman el buen futbol. Cuando las redes de CNI se llenaron con el grito de gol de los jugadores de Supe, recién el equipo local alzo la mirada y empezó a buscar el arco contrario con mayor certeza. Restaban 20 minutos para la culminación del encuentro y hasta ese momento CNI era eliminado por Deportivo Supe en su propia cancha. Después de una serie de provocaciones y actuaciones de los jugadores de Supe, el árbitro decidió mostrar la segunda tarjeta amarilla para la expulsión de un jugador del cuadro visitante, el mismo que se demoró 5 minutos en salir del campo tras las quejas, insultos y reclamos de los asistentes. Ya fuera del campo el jugador rosado no quería retirarse al camerino, motivo por el cual la policía tuvo que intervenir para que se cumplan los dictámenes de este deporte.
Tras el ingreso de Sanguinetti en la defensa y Nicolás Celis en la delantera, el cuadro colegial mejoro su ofensiva. Es así que a los 35 minutos del encuentro CNI logra el empate tras un centro por derecha de Yep. La gente eufórica salto de su asiento para gritar esas cuatro letras que forman una palabra que aman multitudes en el mundo. El grito de ¡gol! ya no se podía apagar en el estadio. Tras este resultado ambos equipos empataban en el match teniendo que jugar tiempo extra (15x15) para que uno se clasifique. Finalizado los 90 minutos todos pensaban que se cumpliría el reglamento de la FPF (Federación Peruana de Fútbol), la cual estipula que se debe jugar tiempo adicional, pero, no sé con criterios y argumentos, el árbitro decidió ir directamente a penales, causando incertidumbre y nerviosismo en los asistentes quienes se mordían las uñas ante tal medida. Al ras del campo de juego el DT de CNI, Machuca, declaraba a Juan Carlos Martín de Radio Loreto, que era incomprensible la decisión del réferi pero que también se tenia que sacar un buen resultado por al gran apoyo de la población.
Todo quedaba listo para la tanda de penales. El arco elegido fue el que da a tribuna norte. Los especialistas por CNI eran Celis, Sanguinetti, Yep, y no recuerdo el nombre de los otros dos. Empezó pateando el equipo de la visita que anotó el primer gol, acto seguido, el jugador de CNI también concreto para el alivio del público. Al segundo turno del cuadro rosado también se concreta el tiro, el silencio se respiraba en el estadio. El segundo tiro de CNI (muy bien ejecutado) también lleno las redes del arco norte. Para el tercer tiro, y como una visión de lo que podría significar, la gente empezó a pifiar al jugador de Supe, quien envío el esférico al parante izquierdo del arquero de CNI. Los gritos de la gente volvieron a retumbar en el aire, pero había que mantener la calma y la serenidad, CNI aun no estaba clasificado. El tercer tiro de CNI encajo – también - en el arco rival (ante los nervios de la gente). El cuarto de Supe también entro (y la gente se mordía más las uñas).
El próximo en patear era un jugador de CNI y la gente rezaba y cruzaba los dedos para que no falle. Ahí va el cuarto tiro de CNI y saz, también anota. Para el quinto tiro de Supe la gente parecía estar conjurando algún maleficio en contra del jugador rosado y dándole buenas vibras al portero del equipo albo; el jugador de Supe toma distancia, se perfila y dispara el remate al lado derecho del arquero albo, la trayectoria del balón se corta estrepitosamente ante el desvío con los brazos cruzados del cancerbero colegial y los gritos desenfrenados de la gente. El estadio era una fiesta, era una sola barra, era una fábrica de risas y de esperanzas, la gente gritaba ¡si se puede! Y vaya, tras dos parantes que ahogaron el grito de gol en el primer y segundo respectivamente, se entendía el temor de la gente y mucho más la alegría. Era el turno para CNI y la gente - esta vez sí - rezaba a todos los santos para que esa pelota entre sin interrupciones. El jugador con la casaquilla blanca y el logo de una cervecera local se aprestaba a disparar, colocaba el balón en la zona blanca de tiro, miraba al cielo como diciendo ¡hazte una! Miraba al arquero contrario y a toda la gente que se había dado cita para alentar.
Es imposible saber - a no ser que le pregunte - que fue lo que pensó, sintió o meditó en esos segundos previos al tiro. Mientras el árbitro tomaba su distancia e inhalaba aire para soplar ese juguete negro que define campeonatos, la gente en la tribuna mojaba sus gargantas con saliva para quedar afónicos gritando el gol vencedor del equipo iquiteño. Los jugadores de CNI en medio del campo se abrazaban y observaban a su compañero, sabían que en sus chimpunes estaba la clasificación no sólo del equipo, sino de todo un pueblo. El árbitro después de juntar aire suficiente para el último silbido, y ante la efervescencia de la gente, soplo ese aparatito negro dando la orden de ejecución. El jugador albo con pasos acelerados se acercaba al esférico mirando fijamente al arquero en los ojos. El golpe del calzado deportivo con la textura de la pelota se dejo sentir a metros de distancia, el balón iba rumbo a un mar de gritos y aplausos, parecía que el tiempo transcurría lento. El arquero no tuvo más tiempo a pesar que se pasó todo el partido haciendo hora, la pelota ya había superado la línea que separa la verdad de la ficción. Las redes del arco defendido por Sifuentes se llenaron de un balón cargado de esperanzas, ánimos, aliento, sudor, lagrimas y apoyo incondicional. Un apoyo que llegó cuando más lo necesitaba el equipo colegial.
El gol certificaba la clasificación de CNI a la próxima etapa de la Copa Perú (estamos en las nacionales). Todo el cuerpo técnico de CNI se unió en un abrazo con los jugadores tras el último disparo de penal. El fondo era una alfombra verde donde ambos equipos dieron lo mejor de sí. Supe fue un digno rival, jugo muy bien con la pelota y demostró porque llego hasta esta instancia. Los dirigentes muy humildes, dijeron que esta es la mejor forma de demostrar que un equipo pobre también puede llegar lejos. Tras el resultado y con los ánimos de la gente ya calmados, los aplausos para el cuadro rosado se escucharon en todas las tribunas. Deportivo Supe se fue con la frente en alto del Max Agustín, vino como llegó, sin mucha propaganda ni bulla. CNI se quedó a festejar con sus hinchas, con su gente y con su pueblo el resultado. Este capítulo ya se terminó con un final feliz. Ahora se debe escribir otra página de triunfo el próximo domingo cuando CNI enfrente al cuadro Cable Visión de Vitarte, quien viene de clasificar ante el equipo de Tecnologico Pucallpa (partido jugado en Lima). El partido de ida se jugara en el Max Agustín y el de vuelta en Lima. Todos están invitados a presenciar este cotejo la siguiente semana, definitivamente, no es lo mismo ver un partido “in situ”, que verlo por televisión o escucharlo por radio. Nos vemos en el estadio, y haber si me ayudan a escribir el siguiente post sobre el tema, hasta pronto hinchas.
