Honestamente, debo confesar que conocía a Alex Manga por los afiches colocados en algunas calles de Iquitos anunciando su show en el Centro de Convenciones del Pardo. Yo no soy muy devoto de los vallenatos (a excepción de algunos antiguos que me recuerdan mi niñez), pero mi esposa Diana si y estaba decidida a asistir al concierto para escuchar “los caminos de la vida….”. Canción que, según ella, le recuerda a su familia y en especial a sus hermanos. Así que fuimos al local con dos de sus amigas (Fabiola y Manuela). Llegamos pasada la medianoche y nos instalamos debajo de la zona vip, junto a la cantina (para variar). Debo confesar que el espectáculo del grupo musical Explosión es otra cosa y el escenario también (sonido y luces de última generación). Las bailarinas ni que hablar y la musicalización, de lujo.
Tras esperar una hora, el animador indicada que “en breves minutos, desde Colombia, Alex Manga y los Diablitos…”. Un vasito de cerveza para refrescar la garganta y varias botellas a mi costado (deben ser de los de al lado). Las amigas de mi esposa no toman mucho así que me empuje, prácticamente solo, una caja en toda la noche. El cantante colombiano salió al escenario con una camisa blanca, jeans y zapatos negros de punta, el acordeonista lo acompañaba.
Tras unos contactos, subimos a la zona vip para apreciar mejor el show. Nos instalamos en las barandas y, sin darme cuenta, yo también estaba cantando con mi esposa y sus amigas. No sabía que Alex Manga cantaba canciones que me recordaba mi niñez. Coreaba “tú vas a volar, tú vas volar, te quiero olvidar, yo te voy a olvidar…”. Una de las canciones que me transporta a los 9 años de edad cuando jugaba fulbito con mis amigos en la pista día y noche.
Lo cierto es que la pasamos muy bien y nos quedamos hasta las 4 de la mañana (y eso que nuestra idea de fin de semana era ver una película en la cama con canchita en la mano). No pues. Ese no es un buen plan de fin de semana. Lo único malo fue el sachacolombiano que estaba a mi lado, quien no dejaba de golpearme al bailar, generando malestar en mi persona (y aunque no soy de agarrarme a golpes, el tipo estaba haciendo merito para lograrlo).
Alex Manga ya se fue (y con muchos besos y abrazos encima). No sé si algún día lo volveré a ver o a escuchar cantar. Pero sé que aquel concierto en el local de la Av. Cáceres me reconectó con mis orígenes, con mi antiguo barrio, con mi madre, mi padre, mis hermanas, mis amigos, mis motivos de vivir, lo lindo que es cuando estas enamorado. Me conectó con una parte de mí que creía perdida. Buen trabajo Alex Manga y vuelve pronto por Iquitos.
Rómulo León Alegría (ex ministro aprista) esta prófugo de la justicia, y Quimper (ex directivo de Perupetro), permanece detenido en una celda de la División de Requisitorias. Quimper recibe la visita diaria de varios abogados (algunos de ellos amigos y miembros de su estudio jurídico), y hasta ya habría preparado su nueva estrategia legal, para afrontar los cargos que el Poder Judicial presentará en los próximos días (una muestra más de “cárceles doradas” para los de arriba). “a mí no me ponen más de cuatro años, por mi edad”, estas habrían sido las palabras de Quimper a un cercano colaborador de su entorno, es decir, toda una muestra de “probidad” y “buenas costumbres” del militante del partido fundado por Haya de la Torre.
Alan García Pérez, haciendo gala de su demagogia y populismo (recursos que maneja a la perfección), ha salido a decir en un discurso (aprovechando las celebraciones por el aniversario de la Marina de Guerra y la Batalla de Angamos) lo siguiente: “No hay nada que descorazone más que ver que desde aquí se descubren hechos dolorosos y dramáticos” (...) “Que sean sancionados todos los corruptos, todos los débiles y los traidores” (…) “Bastan 3 o 4 de estos felones, de estos fariseos, para destruir una construcción que avanza” (…) “Todo eso que es crecimiento tiene que verse destruido por dos felones que se reparten un botín” (…) “El que deja hacer también comete el mismo delito”. Estas fueron algunas de las “frases célebres” que el mandatario hizo en tal acontecimiento.
El total de los ministros ha puesto su cargo a disposición (con carta dirigida al presidente) para no entorpecer con las investigaciones y la gobernabilidad del país. Al parecer, solo serian 4 los ministros salvados de esta oleada. El canciller José Antonio Belaunde; Mercedes Aráoz de Comercio; Luis Valdivieso de Economía e Ismael Benavides de Agricultura. Los cambios serian oficializados mañana por el presidente de la Republica. Jorge del Castillo, en un intento por aclarar los presuntos vínculos entre dos ministros de estado con la irregular entrega de dinero para favorecer a la empresa Discover Petroleum, fue al congreso e ingreso abruptamente con su gabinete para sostener una reunión con el pleno del congreso. No obstante, la fecha pactada para tal reunión estaba - por reglamento – programada para el martes. Lo que vino después, fue el espaldarazo de los congresistas de oposición a las declaraciones del aun premiere.
“El consejo de ministros ha venido a dar la cara, a dar una explicación a la ciudadanía de los acontecimientos…..”. En ese instante los parlamentarios de oposición empezaron a reclamar y retirarse del pleno. Ante tal situación, el presidente del congreso, Javier Velásquez, le recordó que la junta de portavoces había tomado la decesión de citarlos para el martes, pero, ante la insistencia de “Jorgito” suspendió la sesión. ¿Por qué se empecina tanto el premiere en demostrar su inocencia y la de sus ministros en tan inminente acto de corrupción? Se le acabo la mamadera a Jorge del Castillo, o al menos, eso parece que sucederá con este gabinete. ¿Le habrá quitado la confianza su amigo y compañero aprista Alan García Pérez a quién hasta ahora ha sido su fiel escudero? Aun no se sabe cual es el futuro del buen Jorge, pero la de Quimper y Rómulo León, esa si que esta definido, al menos, para los jueces honrados e incorruptibles que aun existen en el Poder Judicial.