La persona más buscada por la justicia peruana y la policía nacional, extraordinariamente, no era el líder de una banda de terroristas o el integrante de una banda de asaltantes (tranquilos destructores y marcas), sino más bien, un personaje ligado al partido de gobierno y con antecedentes de “mano ligera”. Rómulo León Alegría, haciendo caso – tal vez – a las suplicas de su hija y su familia, se presentó ayer a las 2:35 de la tarde ante el despacho del juez anticorrupción Jorge Barreto Herrera. Pese a que la policía decía estar cerca de la captura del prófugo, la verdad es que jamás tuvieron indicios de su paradero. Llegó como la persona más tranquila y desapercibida del mundo en un taxi acompañado de sus dos abogados, utilizaba unos lentes negros y tenia la barba crecida, se dio el tiempo - incluso - de saludar a la prensa como todo un vencedor.
Tras 38 días en la clandestinidad, donde tuvo todo el tiempo necesario para negociar con los miembros del gobierno su eminente juicio por autor de tráfico de influencias, presunto instigador de cohecho pasivo propio y cómplice primario de negociación incompatible con cargo público, León Alegría tendrá que responder a las graves acusaciones que pesan en su contra, y la verdad, es que nadie cree en su inocencia. Desde los audios que demostraron como se negociaban los lotes licitados por Perú Petro, donde León Alegría y Alberto Químper iban a recibir jugosos premios por su nefasta e ilegal ayuda a la empresa Discover Petroleum International, hasta el juicio que se le siguió por enriquecimiento ilícito en 1994 cuando era Ministro de Pesquería, Rómulo León ha demostrado una gran debilidad por el dinero fácil.
El miércoles en un manuscrito enviado a ATV y CPN Radio, Alegría decía que estaba bajo la protección de “humildes compañeros” de provincia y que en cualquier momento iba a entregarse ya que quería que se sepa toda la verdad. Parece sospechoso como se ha llevado todo este proceso. Primero, Rómulo León tuvo el tiempo suficiente para escapar (algunos le echan la culpa a Fernando Rospigliosi quien entrego los audios) de la justicia, pese a que ya se tenía conocimiento de su participación en un hecho de corrupción. Segundo, León Alegría nunca salió de Lima, al menos eso es lo que se presume, todo este tiempo – a lo mejor – ha servido para que llegue a un acuerdo con sus pares apristas (en el poder actualmente) para que su juicio sea parcializado. Tercero, Rómulo es aprista, ha sido ministro y mantiene una estrecha relación con el presidente, además de que su hija es congresista y aprista (para variar). Cuarto, nadie es “tan tonto” para entregarse de la manera tan mansa como la hizo Rómulo Alegría, a menos claro que haya algo seguro o que le de seguridad, sino recordemos el capítulo negro de Iván Vásquez, quien estuvo prófugo de la justicia por semanas y recién apareció cuando se le cambio la orden de detención por la comparecencia.
Veremos que pasa en el próximo juicio que se le siga a Rómulo León, de seguro que su amigo Alberto Químper también tiene mucho que decir y aclarar. El mismo León Alegría al llegar al despacho del juez anticorrupción le dijo: “Doctor vengo a ponerme a derecho. Aquí estoy para aclarar tanta infamia que se ha dicho de mí y de mis hijos”. La frase, aunque corta, no deja de ser cierta. Se ha dicho mucha infamia de la familia León, pero del padre, no creo que sea una infamia decir que esta involucrado en un acto de corrupción por demás visible y con pruebas. Es otra oportunidad para demostrar la credibilidad y el buen accionar de los jueces del poder judicial (que es autónomo y no recibe injerencias de ningún lado, ni del gobierno, pienso). Por lo pronto, Rómulo León Alegría esta internado en el Penal para “reos primarios” (ojo) “San Jorge”, donde espera su juicio mirando televisión y comiendo caviar desde la comodidad de su habitación. Así es la justicia, igual para todos, igual para el rico, igual para el pobre.
Tras 38 días en la clandestinidad, donde tuvo todo el tiempo necesario para negociar con los miembros del gobierno su eminente juicio por autor de tráfico de influencias, presunto instigador de cohecho pasivo propio y cómplice primario de negociación incompatible con cargo público, León Alegría tendrá que responder a las graves acusaciones que pesan en su contra, y la verdad, es que nadie cree en su inocencia. Desde los audios que demostraron como se negociaban los lotes licitados por Perú Petro, donde León Alegría y Alberto Químper iban a recibir jugosos premios por su nefasta e ilegal ayuda a la empresa Discover Petroleum International, hasta el juicio que se le siguió por enriquecimiento ilícito en 1994 cuando era Ministro de Pesquería, Rómulo León ha demostrado una gran debilidad por el dinero fácil.
El miércoles en un manuscrito enviado a ATV y CPN Radio, Alegría decía que estaba bajo la protección de “humildes compañeros” de provincia y que en cualquier momento iba a entregarse ya que quería que se sepa toda la verdad. Parece sospechoso como se ha llevado todo este proceso. Primero, Rómulo León tuvo el tiempo suficiente para escapar (algunos le echan la culpa a Fernando Rospigliosi quien entrego los audios) de la justicia, pese a que ya se tenía conocimiento de su participación en un hecho de corrupción. Segundo, León Alegría nunca salió de Lima, al menos eso es lo que se presume, todo este tiempo – a lo mejor – ha servido para que llegue a un acuerdo con sus pares apristas (en el poder actualmente) para que su juicio sea parcializado. Tercero, Rómulo es aprista, ha sido ministro y mantiene una estrecha relación con el presidente, además de que su hija es congresista y aprista (para variar). Cuarto, nadie es “tan tonto” para entregarse de la manera tan mansa como la hizo Rómulo Alegría, a menos claro que haya algo seguro o que le de seguridad, sino recordemos el capítulo negro de Iván Vásquez, quien estuvo prófugo de la justicia por semanas y recién apareció cuando se le cambio la orden de detención por la comparecencia.
Veremos que pasa en el próximo juicio que se le siga a Rómulo León, de seguro que su amigo Alberto Químper también tiene mucho que decir y aclarar. El mismo León Alegría al llegar al despacho del juez anticorrupción le dijo: “Doctor vengo a ponerme a derecho. Aquí estoy para aclarar tanta infamia que se ha dicho de mí y de mis hijos”. La frase, aunque corta, no deja de ser cierta. Se ha dicho mucha infamia de la familia León, pero del padre, no creo que sea una infamia decir que esta involucrado en un acto de corrupción por demás visible y con pruebas. Es otra oportunidad para demostrar la credibilidad y el buen accionar de los jueces del poder judicial (que es autónomo y no recibe injerencias de ningún lado, ni del gobierno, pienso). Por lo pronto, Rómulo León Alegría esta internado en el Penal para “reos primarios” (ojo) “San Jorge”, donde espera su juicio mirando televisión y comiendo caviar desde la comodidad de su habitación. Así es la justicia, igual para todos, igual para el rico, igual para el pobre.

Rómulo León Alegría (ex ministro aprista) esta prófugo de la justicia, y Quimper (ex directivo de Perupetro), permanece detenido en una celda de la División de Requisitorias. Quimper recibe la visita diaria de varios abogados (algunos de ellos amigos y miembros de su estudio jurídico), y hasta ya habría preparado su nueva estrategia legal, para afrontar los cargos que el Poder Judicial presentará en los próximos días (una muestra más de “cárceles doradas” para los de arriba). “a mí no me ponen más de cuatro años, por mi edad”, estas habrían sido las palabras de Quimper a un cercano colaborador de su entorno, es decir, toda una muestra de “probidad” y “buenas costumbres” del militante del partido fundado por Haya de la Torre.
Alan García Pérez, haciendo gala de su demagogia y populismo (recursos que maneja a la perfección), ha salido a decir en un discurso (aprovechando las celebraciones por el aniversario de la Marina de Guerra y la Batalla de Angamos) lo siguiente: “No hay nada que descorazone más que ver que desde aquí se descubren hechos dolorosos y dramáticos” (...) “Que sean sancionados todos los corruptos, todos los débiles y los traidores” (…) “Bastan 3 o 4 de estos felones, de estos fariseos, para destruir una construcción que avanza” (…) “Todo eso que es crecimiento tiene que verse destruido por dos felones que se reparten un botín” (…) “El que deja hacer también comete el mismo delito”. Estas fueron algunas de las “frases célebres” que el mandatario hizo en tal acontecimiento.
El total de los ministros ha puesto su cargo a disposición (con carta dirigida al presidente) para no entorpecer con las investigaciones y la gobernabilidad del país. Al parecer, solo serian 4 los ministros salvados de esta oleada. El canciller José Antonio Belaunde; Mercedes Aráoz de Comercio; Luis Valdivieso de Economía e Ismael Benavides de Agricultura. Los cambios serian oficializados mañana por el presidente de la Republica. Jorge del Castillo, en un intento por aclarar los presuntos vínculos entre dos ministros de estado con la irregular entrega de dinero para favorecer a la empresa Discover Petroleum, fue al congreso e ingreso abruptamente con su gabinete para sostener una reunión con el pleno del congreso. No obstante, la fecha pactada para tal reunión estaba - por reglamento – programada para el martes. Lo que vino después, fue el espaldarazo de los congresistas de oposición a las declaraciones del aun premiere.
“El consejo de ministros ha venido a dar la cara, a dar una explicación a la ciudadanía de los acontecimientos…..”. En ese instante los parlamentarios de oposición empezaron a reclamar y retirarse del pleno. Ante tal situación, el presidente del congreso, Javier Velásquez, le recordó que la junta de portavoces había tomado la decesión de citarlos para el martes, pero, ante la insistencia de “Jorgito” suspendió la sesión. ¿Por qué se empecina tanto el premiere en demostrar su inocencia y la de sus ministros en tan inminente acto de corrupción? Se le acabo la mamadera a Jorge del Castillo, o al menos, eso parece que sucederá con este gabinete. ¿Le habrá quitado la confianza su amigo y compañero aprista Alan García Pérez a quién hasta ahora ha sido su fiel escudero? Aun no se sabe cual es el futuro del buen Jorge, pero la de Quimper y Rómulo León, esa si que esta definido, al menos, para los jueces honrados e incorruptibles que aun existen en el Poder Judicial.
El último fin de semana, Polaco fue trasladado desde la penitenciaria de Iquitos para comparecer como testigo en el juicio entablado a Montesinos por su “presunto” apoyo al narcotráfico (que es una verdad a ciegas). Estuvo recluido en una celda del Penal San Jorge y luego fue derivado a la Base Naval del Callao. Ahí vomito de todo. Meses atrás, Jorge Chávez había declarado ante los jueces que en 1990 pago miles de dólares a Montesinos para que este le permita llevar su droga desde el Valle del Huallaga al extranjero. 
“Te voy a hacer recordar cuando yo tenía que pagar para poder traficar (...) y si no lo hacía, nos cerrabas y dinamitabas las pistas” (de aterrizaje) afirmaba un decidido y serio Jorge Chávez ante la mirada inocente e impávida de Montesinos, quien escondido en un terno gris se limitaba a negar todo. “Lo que usted dice es producto de su imaginación señor, yo no lo conozco” respondía ante cada arremetida de Polaco. “El dinero (que te di) no fue producto de mi imaginación, asume tu responsabilidad” vociferaba Polaco ante un Montesinos que trataba de no caer en la traición de sus nervios.