Siempre que vengo a Lima encuentro algo nuevo. Algo que demuestra que la capital crece a un ritmo acelerado. A un ritmo que no es el de otras regiones del país. Lima, la ciudad de 10 millones de habitantes, la congestionada, la calurosa, la pujante y enigmática, muestra su mejor rostro en la segunda década del siglo XXI. Concesionarias de las mejores marcas automotrices, hipermercados de capitales nacionales y extranjeros cada 5 kilómetros a la redonda, cadenas de farmacias, de comida rápida, de aerolíneas y de hoteles. Precios baratísimos. Calidad de vida en aumento. Son algunos de los factores que hacen de Lima una ciudad de las oportunidades. Con un mercado en crecimiento y con miles de oportunidades de negocio, Lima parece, cada vez más, alejarse del resto del Perú y convertirse en una ilusión de progreso para el resto de peruanos. En los últimos días he recorrido Lima de arriba a abajo. Distritos como San Borja, Surco, San Miguel, San Isidro, La Molina, Miraflores y Jesús María han triplicado el precio de sus departamentos en los últimos 10 años. Es una locura. El déficit de vivienda que existe en Lima es del 15%. El consumismo es pan de cada día. Sin embargo, en las zonas alejadas a los distritos mencionados, la pobreza se hace más notoria. Niños trabajadores, mujeres pidiendo dinero en las unidades de transporte, incapacitados físicos esperando una ayuda en las veredas, son algunos de los ejemplos que se puede apreciar. Precariedad en las viviendas, delincuencia, desnutrición, orfandad, basura en las calles, falta de orden y de obras públicas son otros ejemplos. La oportunidad laboral es del 35%. Trabajo hay. Lo que no hay son oportunidades para los más pobres. A pesar de los esfuerzos del gobierno de Humala con los programas sociales para ayudar a los estudiantes escolares y universitarios, aún existe un 10% de deserción escolar. Un taxista en una buena jornada laboral puede ganar hasta 100 soles (descontando el combustible, 30 o 40 soles en promedio, es un monto bastante aceptable). La Municipalidad de Lima Metropolitana está luchando por formalizar el transporte público al 100% y un paso importante fue lo del bono chatarrero y la no circulación de vehículos con más de 10 años de antigüedad. La discriminación, ciertamente, ha disminuido en los últimos años, a pesar de uno que otro reportaje sobre este tema en los medios nacionales. Lo que quiere decir que el peruano promedio entiende que el país es una mezcla de razas, credos y colores. Lima es una ciudad de monumentos históricos, construcciones arquitectónicas de españolísima creación y vías amplias. De líneas de transporte masivo que unen el Callao con distritos como San Martín de Porres y Comas. Una ciudad que apuesta mucho por la publicidad y el marketing (y eso se demuestra en la infinidad de estructuras publicitarias que existen a lo largo y ancho de la capital). Los que más invierten son los hipermercados. Aunque las personas son un tanto cautas y distantes, la sociedad confía, cada vez más, en sus autoridades. Mención aparte merece el tema de la revocatoria, el cual, según algunos expertos, tiene la intención de desprestigiar a la izquierda con miras a las elecciones generales del 2016. Ayer leí a JDC en twitter, quien decía que AGP sería el creativo de la campaña por el SI. Aunque otros, sin fundamentos de por medio, mencionan a LCL como el principal interesado en la salida de Villarán. Aceptémoslo, el “mudo” hizo obras que los limeños recuerdan y añoran, pero Susana ha reconocido sus errores y sus armas de campaña son el orden y obras públicas de calidad (gracias a Favre, quien cobra, según otros expertos, 150 mil dólares). Particularmente estoy en contra de la revocatoria. Si la mayoría elige a una autoridad, lo correcto es dejarle trabajar. Ahora si Lima estaría bajo un régimen dictatorial y derrochador, entonces sí, revoquémosla. Los indicadores de pobreza, según datos estadísticos más confiables que el INEI, Lima Metropolitana tiene un índice de pobreza del 22%. La falta de acceso a los servicios básicos (energía eléctrica, agua potable, alcantarillado) y la ausencia de un plan de desarrollo concertado y a largo plazo siguen siendo los dos aspectos esenciales para mejorar como sociedad y como país. Así es Lima, la ciudad de la comida chatarra y de los semáforos inteligentes. La ciudad de las oportunidades y de la buena educación, de las filas tediosas en Essalud y del emoliente.
domingo, 13 de enero de 2013
lunes, 31 de diciembre de 2012
IQUITOS: Problemas y Soluciones (II parte)
En la primera parte hablamos
de energía eléctrica cara, falta de industria, gobiernos locales corruptos,
ausencia de vías de comunicación con la costa e inexistencia de un plan de
desarrollo político, económico y social. En esta segunda parte continuaremos
hablando de los problemas que existen en la región Loreto y que desde hace
varias décadas atrás no se pueden solucionar por algo simple: falta de voluntad
y decisión. Loreto es una región que cuenta con ingentes recursos naturales. La
biodiversidad es uno de los principales atractivos para los científicos internacionales
y para el estudio de medicinas y derivados para la industria cosmética. Durante
la época del caucho (a inicios del siglo XX), los primeros extranjeros
construyeron sus viviendas con materiales traídos desde Europa. Si uno se
detiene a analizar, traer azulejos, losetas, vitrales y candelabros desde el
viejo mundo resultaría oneroso actualmente, sin embargo decenas de familias
ingleses, italianas, portuguesas, holandesas y alemanas lo hicieron en
embarcaciones a vapor.
Prueba de ello son las más
de 15 construcciones que datan de esa época y que son consideradas como
patrimonio cultural de la Nación por el Ministerio de la Cultura. Aquellos tiempos
el transporte más usado era un ferrocarril que unía la zona centro con la zona
este y sur. Cuyo único vagón sobreviviente se encuentra como reliquia en la
plaza 28 de julio. Si en aquella época, pese a las condiciones climatológicas adversas,
la falta de recursos económicos, la falta de vías de comunicación con la costa,
el sobrecosto de los materiales de construcción y demás factores, se construyó
un ferrocarril como medio de transporte masivo urbano, con mayor razón en la
actualidad. Iquitos se merece un transporte metropolitano, ya que Iquitos está
conformado por 4 distritos: Iquitos, Punchana, Belén y San Juan. Diariamente se
movilizan más de 200 mil personas de un punto a otro de la ciudad, siendo los
principales vehículos de transporte masivo los colectivos y, a menor escala,
los motocarros. ¿Cuánto dinero se genera por este movimiento del parque
automotor al año? Es algo para estudiar.
Los
suelos de Iquitos son húmedos y arenosos, ya que vivimos rodeados de agua y las
filtraciones subterráneas imposibilitan construir edificios de más de 10 pisos.
Sin embargo, el avance de la tecnología y de los medios de construcción son
elementos esenciales para el desarrollo de las ciudades como Iquitos. La construcción
de un metro podría ser una buena opción para descongestionar el caos vehicular
que se da en las horas pico (7 a.m, 1 p.m y 6 p.m). Se tendría que construir
por debajo del suelo con ayuda de maquinaria pesada y con el apoyo de miles de
obreros (lo cual generaría puestos de trabajo temporales). La línea uniría los
4 distritos en tiempo record acortando las distancias y mejorando la
productividad de la sociedad. Otra salida seria un tranvía que recorra toda la
ciudad. Los colectivos son vehículos de transporte masivo que tienen capacidad
para 40 pasajeros, dentro del vehículo va un chofer y un cobrador. El pasaje
esta a un sol. Estos colectivos recorren la ciudad de punta a punta y demoran un
promedio de una hora u hora y media para hacerlo. Las quejas de los usuarios
son los malos tratos y la velocidad excesiva con las que se desplazan por las
angostas calles de Iquitos.
Los colectivos están construidos
con armazón de madera y metal, asientos de plástico duro y motor de hace 20
años. Es decir, son unidades vehiculares que datan de más de dos décadas y que
no se han renovado por la falta de previsión de la gerencia de tránsito de la
autoridad edil provincial (unidades obsoletas y que contaminan el medio
ambiente con sus gases tóxicos). Lo ideal sería replicar el ejemplo de Lima
Metropolitana, que a través de bonos y créditos financieros ayuda a los
empresarios transportistas a renovar la flota de sus vehículos y a mejorar el
servicio, reduciendo las emisiones de carbono. El ruido que provocan estos vehículos,
obsoletos y poco seguros, es ensordecedor, al igual que los motocarros que
tienen el tubo roto o abierto. Los policías de tránsito, que deberían controlar,
regular y sancionar a los responsables de esta contaminación acústica, no cumplen
con su deber o simplemente no les da la gana de hacerlo. Prefieren taparse los oídos
cuando uno de estos vehículos pasa por su lado. El parque automotor de Iquitos está
obsoleto y amerita una renovación y una clasificacion urgente.
La venta
de motos y motocarros se ha triplicado en los últimos 10 años, y a pesar que
vivimos en un libre mercado, muchos de los compradores no cuentan con licencia
de conducir y menos con capacitación para hacerlo. Es por ello que los índices de
accidentes de tránsito y muertes en las pistas han aumentado en los últimos 5
años. Si a esto le aunamos el pésimo trabajo que vienen realizando las empresas
subcontratistas del alcantarillado integral de Iquitos, quienes destruyen las
pistas para colocar tuberías de mayor diámetro para el pase de aguas servidas y
pluviales y no cumplen con los estándares recomendados durante la reposición de
concreto y capa asfáltica, los índices por muertes en las pistas aumentan dramáticamente
(por despistes en los desniveles dejados por los malos trabajos o por zanjas a
medio cerrar o sin la señal de peligro). Actualmente Iquitos no cuenta con un
sistema de drenaje eficiente y la contaminación de los ríos sigue siendo uno de
los principales problemas de enfermedades diarreicas y de la piel. La Municipalidad
Provincial de Maynas y el Gobierno Regional de Loreto tienen mucho trabajo que
hacer, pero andan más interesados en gastos operativos y de capital que en los
verdaderos gastos, los gastos de inversión.
El déficit de vivienda en Iquitos es otro de los problemas más comunes. La construcción de precarias viviendas en zonas inundables (ubicadas en las periferias de la ciudad), el crecimiento poblacional sin planificación, la falta de empleo y de un plan urbano de desarrollo (o al menos de control urbanístico) hace que la ciudad crezca en desorden. Si esto sucede en la capital, imagínense que pasará en las demás provincias y distritos que se encuentran, geográficamente, mucho más lejos del aeropuerto y de las centrales de agua potable y luz (con presupuestos liliputienses y descontados, para variar, por el alcantarillado de Iquitos que en nada beneficia a los distritos del interior de la región). Los proyectos de vivienda que tiene el gobierno no dejan de ser graciosos para una realidad económica que bordea los 1000 soles mensuales. Y si tienes hijos y mujer, el gasto aumenta abismalmente. Con bonos que pagan el 10 o 15% del total del costo de la casa y con intereses que se elevan hasta el cielo es imposible calificar para comprar una casa. Si así es en los créditos de vivienda del gobierno, peor es los créditos hipotecarios en los bancos. Y si eres joven tienes un punto menos a tu favor.
La solución sería que los gobiernos locales sumen fuerzas y presupuestos, compren terrenos y los saneen con energía eléctrica, agua potable, alumbrado público, centros de salud, colegios y pistas (no necesariamente construidas, pero si delimitadas). Con lotes metrados y listos para construir. Estas nuevas urbes deben ser en zonas no inundables y con rápido acceso a la carretera. Así se va construyendo pequeñas ciudades a lo largo y ancho de la región. Es importante que los empresarios y las instituciones privadas apoyen a los gobiernos locales y generen polos de desarrollo en estos puntos (centros comerciales, supermercados, tiendas por departamento, bancos, farmacias, etc). Los lotes estarían a disposición de las personas más humildes y la construcción de las viviendas (ecológicas y con materiales prefabricados) podría ser con apoyo del Ministerio de Vivienda o con apoyo internacional. Recordemos que existen infinidad de organismos no gubernamentales e instituciones filantrópicas que ayudan este tipo de iniciativas, solo es cuestión de gestionar el apoyo. Si consideramos que estas nuevas micro ciudades necesitarán médicos, enfermeras, maestros, administradores, ingenieros civiles, arquitectos, comunicadores, contadores, banqueros, farmacéuticos y vendedores, con eso ya estamos generando más trabajo y movimiento económico.
El déficit de vivienda en Iquitos es otro de los problemas más comunes. La construcción de precarias viviendas en zonas inundables (ubicadas en las periferias de la ciudad), el crecimiento poblacional sin planificación, la falta de empleo y de un plan urbano de desarrollo (o al menos de control urbanístico) hace que la ciudad crezca en desorden. Si esto sucede en la capital, imagínense que pasará en las demás provincias y distritos que se encuentran, geográficamente, mucho más lejos del aeropuerto y de las centrales de agua potable y luz (con presupuestos liliputienses y descontados, para variar, por el alcantarillado de Iquitos que en nada beneficia a los distritos del interior de la región). Los proyectos de vivienda que tiene el gobierno no dejan de ser graciosos para una realidad económica que bordea los 1000 soles mensuales. Y si tienes hijos y mujer, el gasto aumenta abismalmente. Con bonos que pagan el 10 o 15% del total del costo de la casa y con intereses que se elevan hasta el cielo es imposible calificar para comprar una casa. Si así es en los créditos de vivienda del gobierno, peor es los créditos hipotecarios en los bancos. Y si eres joven tienes un punto menos a tu favor.
La solución sería que los gobiernos locales sumen fuerzas y presupuestos, compren terrenos y los saneen con energía eléctrica, agua potable, alumbrado público, centros de salud, colegios y pistas (no necesariamente construidas, pero si delimitadas). Con lotes metrados y listos para construir. Estas nuevas urbes deben ser en zonas no inundables y con rápido acceso a la carretera. Así se va construyendo pequeñas ciudades a lo largo y ancho de la región. Es importante que los empresarios y las instituciones privadas apoyen a los gobiernos locales y generen polos de desarrollo en estos puntos (centros comerciales, supermercados, tiendas por departamento, bancos, farmacias, etc). Los lotes estarían a disposición de las personas más humildes y la construcción de las viviendas (ecológicas y con materiales prefabricados) podría ser con apoyo del Ministerio de Vivienda o con apoyo internacional. Recordemos que existen infinidad de organismos no gubernamentales e instituciones filantrópicas que ayudan este tipo de iniciativas, solo es cuestión de gestionar el apoyo. Si consideramos que estas nuevas micro ciudades necesitarán médicos, enfermeras, maestros, administradores, ingenieros civiles, arquitectos, comunicadores, contadores, banqueros, farmacéuticos y vendedores, con eso ya estamos generando más trabajo y movimiento económico.
La carretera Iquitos – Nauta
seria una vía de comunicación que facilitaría el intercambio de productos de un
punto a otro. Es necesario acotar que la delimitación de una zona industrial es
vital para mejorar las condiciones de producción, transporte y abastecimiento a
los mercados locales y nacionales. Loreto tiene que producir lo que está a la
mano: gaseosas, muebles, vehículos, ropa, luces, alimentos no perecibles,
asfalto, entre otros. Lo esencial es darle impulso a la industria, pero primero
es necesario abaratar el costo de la producción de energía eléctrica. Hay alternativas
energéticas como la energía fotovoltaica que bien podría usarse en una zona tan
calurosa como Loreto. Paralelo a esto es factible construir vías de comunicación
interprovinciales. Lo primero que se tiene que mejorar y abastecer es el
mercado interno, cuando la producción local este marchando bien, los mercados
nacionales e internacionales pueden ser una excelente opción, previa calificación
de los estándares del producto. En la carretera Iquitos – Nauta existe una
planta de asfalto, sin embargo no se le usa adecuadamente y no se produce al
100% de su capacidad. Las calles y pistas de Iquitos son otro de los problemas
que encontramos cuando transitamos, ya que el deterioro y el resquebrajamiento
de estas ocasionan accidentes y estrés en los conductores.
Esta segunda parte la dejaremos aquí, en una tercera abordaremos aspectos políticos y la gestión ante el gobierno nacional. La política de inclusión social que promueve el gobierno de Ollanta Humala a través de coloridas campañas publicitarias tiene que llegar a los lugares más alejados y menos favorecidos con el crecimiento económico. Y no seamos mezquinos, la selva no es el único afectado por esta exclusión, sino también la sierra, donde el frio y la falta de oportunidades siguen cobrando la vida de miles de niños y ancianos. El Perú es un país que tiene que mejorar el sistema de administración de recursos humanos y económicos, castigando y separando de por vida que cometan actos de corrupción e imponiendo penas más severas para los delincuentes y transgresores de la LEY. Es necesario mejorar el régimen penitenciario y no convertirlo en un castillo de torturas y odios, sino en un lugar donde los presos pueden estudiar, aprender un oficio, ir a la iglesia y mejorar sus vínculos con los demás. Así cuando salgan en libertad podrán reincorporarse mejor a la sociedad y sobrevivir con sus estudios o con el oficio aprendido.
Esta segunda parte la dejaremos aquí, en una tercera abordaremos aspectos políticos y la gestión ante el gobierno nacional. La política de inclusión social que promueve el gobierno de Ollanta Humala a través de coloridas campañas publicitarias tiene que llegar a los lugares más alejados y menos favorecidos con el crecimiento económico. Y no seamos mezquinos, la selva no es el único afectado por esta exclusión, sino también la sierra, donde el frio y la falta de oportunidades siguen cobrando la vida de miles de niños y ancianos. El Perú es un país que tiene que mejorar el sistema de administración de recursos humanos y económicos, castigando y separando de por vida que cometan actos de corrupción e imponiendo penas más severas para los delincuentes y transgresores de la LEY. Es necesario mejorar el régimen penitenciario y no convertirlo en un castillo de torturas y odios, sino en un lugar donde los presos pueden estudiar, aprender un oficio, ir a la iglesia y mejorar sus vínculos con los demás. Así cuando salgan en libertad podrán reincorporarse mejor a la sociedad y sobrevivir con sus estudios o con el oficio aprendido.
domingo, 30 de diciembre de 2012
IQUITOS: Problemas y Soluciones (I parte)
Desde que
tengo uso de razón, Iquitos siempre ha sido una ciudad desconectada del Perú. Desconectada
por obvias razones: falta de conexión terrestre a la costa. Este factor ha
impedido que Loreto se aúne a la cada vez más emergente y pujante realidad de
regiones como Arequipa, Trujillo, Chiclayo, La Libertad, Piura, Ucayali, Madre
de Dios, Tacna, Cusco, Ancash, entre otras. En una de las últimas encuestas que
leí en el diario La República sobre las 10 ciudades TOP del país, ninguna era
de la selva (la mayoría eran de la costa y dos o tres de la sierra). Este es un
claro indicador de que las cosas no se están haciendo bien en esta parte del país
y que la inclusión social y sobre todo económica sigue siendo una utopía del
gobierno nacional. Y que la concepción del país, como tal, siempre ha estado
solo en la costa, y quizá kilómetros más allá en la sierra. El último lugar
donde miran los gobernantes de turno es la selva. Pero en campaña todo lugar es
importante y más si los indicadores de pobreza y exclusión son altos.
Loreto,
desde su creación como zona territorial del Perú, ha tenido que sortear una
serie de obstáculos para lograr crear y generar un mercado local. La actividad económica
está íntimamente ligada al mercado y al consumo. Consumo que depende de los
sueldos de los trabajadores del Estado y de las instituciones privadas. Sin embargo,
no existe una industria local y menos galopante que ayude a generar más puestos
de trabajo y que mejore la calidad de vida de los habitantes (sin mencionar que
los costos de los productos que generarían dichas industrias se abaratarían en contraposición
a los que vienen de otras partes del país y del extranjero). No obstante,
Loreto tendría que tener energía eléctrica barata, estable y fluida. Algo que
en la actualidad sigue siendo un problema, ya que la energía que produce
Electro Oriente es a base de máquinas pesadas con residuales del petróleo
(encareciendo el servicio y la vida de los habitantes).
Otro obstáculo ha sido la
falta de una visión política y social a largo plazo. Un plan de desarrollo
concertado con todas las fuerzas políticas y organizaciones sociales que se
respete en el tiempo. Algo que a los países del primer mundo les ha ayudado a
sobresalir y a crecer no solo económicamente, sino también en educación, salud
y puestos de trabajo. Además de inversión extranjera por la estabilidad política
y tributaria. Los gobiernos locales ostentan indicadores de corrupción altísimos
al igual que el Poder Judicial y el Ministerio Público. Si bien es cierto
existen órganos de control al interior de estos gobiernos, muchos de ellos no
cumplen un trabajo consciente y transparente y son fácilmente manipulados por
los gobernantes de turno. La Contraloría General que debería hacer un trabajo
de investigación con los indicios de corrupción que encuentran (y muchas veces
les proporcionan) en los gobiernos locales dilata estos procesos y los
resultados muchas veces salen después de que termino dicha gestión.
Ya que hablamos de energía eléctrica
cara, falta de industria, gobiernos locales corruptos, ausencia de vías de comunicación
con la costa e inexistencia de un plan de desarrollo político, económico y
social, es necesario mencionar el deficiente servicio de la telefonía fija y móvil
urbana, rural y el Internet. Loreto no cuenta con banda ancha. Hace algunos
meses atrás, el congresista Víctor Grández mencionó que hasta el año 2017
Loreto contará con energía eléctrica barata y con banda ancha, ya que la conexión
al sistema interconectado nacional será una realidad. Con la interconexión también
vendrá la fibra óptica, lo cual acelerará la velocidad de internet en esta
parte del país. No obstante, Perú sigue siendo de los últimos en la región en
velocidad de transmisión de datos (para que se hagan una idea de cómo está la
cosa). Proyectos para abaratar los costos en la producción de energía eléctrica
hay dos: la hidroeléctrica de Mazán (que para algunos es inviable y no mejorará
en mucho la realidad energética de Loreto) y la interconexión al sistema eléctrico
nacional.
La segunda parece algo más lógico
y económicamente viable, ya que construir en la selva (y en especial en Loreto)
es un dolor de cabeza no solo para los ingenieros, sino para los obreros y para
los financistas, ya que la falta de tecnología y maquinaria adecuada dificultan
terminar las obras en los plazos establecidos. Además del precio del cemento
que es dos o tres veces más de lo que cuesta en la costa, al igual que los
fierros, tubos y demás materiales de construcción (alquiler de maquinaria
pesada, jornal de los obreros, etc). La creciente de los ríos es otro de los obstáculos
que se presenta cada inicio de año, ya que la presión hídrica obliga a miles de
familias que viven en las zonas inundables a pedir apoyo y refugio a las
autoridades. Lo correcto hubiera sido prohibir la construcción de viviendas en
zonas inundables y la colocación de hitos en las zonas inundables para prevenir
a los invasores. El Ministerio de Vivienda y otras instituciones
gubernamentales han habilitado un terreno de varias hectáreas en la carretera
Iquitos – Nauta para las familias que viven en zonas inundables, sin embargo la
irresponsabilidad y la falta de educación y cultura de algunos moradores (que
no respetan el principio de autoridad) hace que, principalmente, los niños,
ancianos y madres gestantes sean los más perjudicados.
Junto a la
creciente de los ríos viene el fríaje y el hambre. Muchas de las familias viven
en precarias condiciones con apenas 10 soles en la canasta del día. Con ello
tienen que alimentar a más de 3 hijos, abuelos, tíos y hasta sobrinos. Y es que
otro de los problemas es la falta de planificación familiar, en especial en las
zonas rurales, donde los padres pueden llegar a tener hasta 6 o 7 hijos. Muchos
de ellos sin estudios primarios y sin aspiraciones personales de superación. La
única salida que tienen es la siembra o el uso de las tierras en la chacra. Y en
el peor de los casos: prostitución, drogadicción y delincuencia. La migración del
campo a la ciudad no es significativa, ya que en la zona urbana las
posibilidades son poquísimas. La ausencia de una industria local obliga a que
los negocios contraten personal poco o nada calificado, siendo una barrera para
los profesionales egresados de las 3 o 4 universidades que existen en Loreto. Es
decir, existe déficit laboral. Es por ello que muchos de los jóvenes después de
terminar la secundaria optan por estudia en la capital y aspirar a mejoras
condiciones de vida.
Las profesiones más
requeridas en Loreto son: administración, economía, medicina, enfermería, ingeniería
civil, derecho, odontología y educación, aunque esta última no se dé en su
magnitud total, ya que el magro presupuesto que destina el Ministerio de
Educación para Loreto no cubre ni el 75% del total de los niños en edad escolar
que deberían asistir a las aulas y tener textos actualizados, desayunos y
almuerzos. Además de infraestructura moderna (o al menos acorde) a las nuevas
tendencias pedagógicas. Y la cosa se agrava en la zona rural, donde existen
altos índices de deserción escolar, embarazos adolescentes, falta de mobiliario
escolar y de docentes y una notable ausencia del Estado. El Estrecho está
ubicado en el río Putumayo, muy cerca a la frontera con Colombia, en ese lugar
algunos profesores no llegan a dictar clases, y los pocos que llegan, no están en
condiciones aceptables para la enseñanza. La ausencia del gobierno aquí es
mucho más evidente que en la sierra, ya que los niños prefieren cruzar el río y
educarse en colegios de Colombia y Brasil donde el gobierno nacional si les
brinda todo el apoyo necesario para su educación. Muchos de ellos, con el
tiempo, se quedan y se nacionalizan en esos países.
Aquí entra
a tallar otro problema: la falta de presencia del Estado en las fronteras. Y aquí
el problema empeora, ya que si los productos de primera necesidad, alimentos,
materiales de construcción, bebidas y demás elementos para la subsistencia están
caros en la capital de Loreto (Iquitos), en las zonas de frontera pueden llegar
a costar hasta el triple, lo cual genera niveles de pobreza y extrema pobreza
insospechados para el gobierno de Ollanta Humala. La presencia de las compañías
petroleras que explotan y extraen el crudo del subsuelo loretano es masiva y
sin embargo la inexistencia de mejores condiciones de vida para los habitantes
de su entorno es condenable. El gobierno jamás ha negociado la construcción de
colegios, hospitales o centros de comercio en las zonas donde se explotan los
hidrocarburos, y pese a las millonarias ganancias que les deja a las compañías este
recurso, el impuesto a la renta se paga en Lima y a Loreto solo llega un
irreverente 15%. La contaminación por plomo, cadmio y mercurio en la sangre de
los habitantes de las comunidades indígenas va en aumento y nadie hace nada por
frenar este problema, ni el gobierno central ni las autoridades locales.
En esta primera parte he
tratado de resumir los múltiples problemas que existen en Loreto. Loreto consta
de 7 provincias y más de 50 distritos. Su población es de más de 650 mil
habitantes y su aporte al PBI es del 3 o 5%. Hay varios proyectos de los
candidatos de turno, pero ninguno de ellos es digno de destacar, ya que no
existe un verdadero interés por solucionar los problemas de esta región. En la
segunda parte seguiré ahondando en los problemas y propondremos alternativas de
solución viables con ayuda de las organizaciones sociales, gobierno central y
apoyo internacional. Considero que Loreto se merece más que bosques envidiables,
flora y fauna variada, ríos, quebradas y cielos azules, una verdadera identidad
nacional y un proyecto real de desarrollo. Poder administrar la totalidad de
sus recursos y tener una legislación propia son algunas de las salidas que abarcaremos
en una próxima entrega. Hasta pronto.
lunes, 10 de diciembre de 2012
¿Y SI MAÑANA FUESE EL FIN DEL MUNDO?
¿Y si mañana fuese el fin del
mundo? Hace varios años atrás esto no parecía una locura. Era más bien algo
cotidiano, algo de todos los días. Ya en el 2000, cuando algunos decían que sería
el fin del mundo, la histeria colectiva se apoderó de ciertos sectores religiosos.
Quizá yo tenía unos 6 años cuando una amiga mayor que yo me dijo que el fin del
mundo sería el año 2000. Era, claro está, el inicio de un nuevo siglo. Según algunas
predicciones y algunos hombres de carne y hueso, que para algunas personas eran
visionarios y hasta tocados por Dios, el fin del mundo llegaría con el inicio
del siglo XXI.
¿Pero qué paso cuando rebasamos la
frontera de la década del 90 para ingresar a un nuevo siglo? Hasta el día de
hoy nada. Pasamos el año 2000 y los años siguientes sin novedades, salvo
algunos terremotos, tsunamis y huracanes (que dicho sea de paso nunca faltan),
la tierra no desapareció ni se destruyo. Continua en un proceso de cambio climático
si, pero no de preocupación. Según los Mayas, el fin del mundo sería el 21 de
diciembre de este año, fecha para la cual muchos han construido bunkers y
refugios subterráneos. Hace algunos días se publicó en Facebook que la tierra entraría
el 21 de diciembre en un cinturón fotónico durante 3 días.
Esto, según algunos científicos, es
el inicio de una nueva era para el planeta tierra y es un proceso que se da
cada mil años. Nada de extraordinario, salvo que seremos testigos de ese cambio
(si es que se da). Ya sabemos que Facebook es una red social cuyas predicciones
no siempre son las más acertadas. Según la biblia: “nadie sabe el día ni la
hora, ni el hijo de Dios”. El fin del mundo es una leyenda urbana que ha
recorrido el mundo durante cientos de años para motivar preocupación y
conciencia de lo que está haciendo la humanidad. De seguro muchos estarán pensando
cuantos pecados han cometido durante su existencia, y hay quienes hasta
cambiarán de religión para no quedarse fuera de la tierra prometida.
Lo cierto es que el fin del mundo
no tiene fecha exacta, porque nadie sabe qué pasará mañana ni en 1000 años, y
esa no es una visión, sino el uso de la lógica. Solo espero que el fin del
mundo llegue con un cambio positivo para la humanidad. Si tenemos que sucumbir
para dar paso a una nueva generación de humanos con mayor conciencia sobre los
recursos naturales y el cuidado del medio ambiente, lo haremos. Porque, valgan
verdades, la humanidad ha llegado a un punto de no importarle nada: ni el medio
ambiente, ni la vida, ni la contaminación de las industrias. ¿Qué estamos
haciendo para frenar el efecto invernadero? ¿Qué estamos haciendo para no
destruir la tierra? Son preguntas que cada uno de nosotros deberíamos respondernos
diariamente.
Si el fin del mundo fuese mañana,
de seguro me atraparía con mi familia, mis amigos y mis pensamientos de
libertad y esperanza. Pensamientos que nunca han dejado de pasar por mi mente y
que se han convertido en una filosofía de vida. Si tendría que perecer en un
desastre natural, en un frio de varios grados bajo cero, en un aluvión, en un
maremoto, en un terremoto de magnitudes insospechables, en un tsunami o en
cualquier otro tipo de desastre, lo haría sabiendo que mi relación esta en
buenos términos con el creador, a quien siempre lleve presente en mi vida a
pesar de mis errores y defectos como persona.
No hay nada mejor que estar seguro
de lo que uno quiere en la vida y vivir el día a día con optimismo, confianza y
seguridad. Honestamente no creo que el fin del mundo sea mañana, ni pasado ni
el 21 de este mes. El fin del mundo llegará en algún momento, pero no ahora. Solo
el creador del mundo sabe cuándo. No queda más que seguir viviendo y tratar de
ser mejores personas. Apoyar a los desvalidos, a los caídos, a los que menos
tienen. No ser altaneros ni soberbios. No robar, no matar, no engañar a las
personas que nos aman. En resumen, ser mejores personas y esperar la voluntad
de Dios para nuestras vidas. Ese es el mejor fin del mundo y de nuestra
existencia.
viernes, 23 de noviembre de 2012
ALIANZA CRISTIANA EN SEMIFINALES DE LA COPA PERÚ
Alianza Cristiana sigue escribiendo
sus páginas de gloria. Aunque perdió por 2 goles a 0 en Pucallpa frente al San
Alejandro el último jueves, el conjunto de Andoas clasificó a las semifinales
de la Copa Perú y se medirá con el UTC o con el Nobel Alfred, equipos que
jugarán el domingo. Ricardo Solignac, entrenador del equipo, manifestó que
necesitan, hoy más que nunca, el apoyo de la afición para lograr el pase a la
final y lograr el retorno del fútbol profesional a Iquitos. La UTC tiene en sus
filas a 12 jugadores con experiencia en el descentralizado, entre ellos Nicolás
Celis, quien jugó en equipos como CNI y José Gálvez. Según Solignac, su
presupuesto asciende a 250 mil soles. Asimismo, Solignac agrega que necesitan
un promedio de 100 mil soles para afrontar los partidos que se vienen (que serían
4 de llegar a la final).
Además, agregó que dos jugadores
del equipo no quisieron viajar con la delegación a Pucallpa por falta de pagos,
lo cual es entendible, pero no necesariamente aceptable. “Me explicaron sus
razones y yo las entendí; los dirigentes están haciendo el mayor esfuerzo para
cumplir con los compromisos económicos. En Pucallpa tuvimos que cambiarnos de
hotel para ahorrar”, dijo el técnico iquiteño. El compromiso que se jugará el
proximo miércoles en Cajamarca o en Puno será una prueba de fuego para los 11
de Solignac, ya que lo harán en condición de visitante. Las miradas y
esperanzas están puestas en este equipo loretano que ha sorteado una serie de obstáculos
para llegar hasta donde está (incluso árbitros desleales y deshonestos) y
lograr un cupo en el descentralizado. ¡Fuerza muchachos!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)